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Voleibol, el deporte que nació a solo 13 kilómetros de la cuna del baloncesto

La parte superior de la red debe situarse a 2,43 metros para los partidos masculinos, mientras que para los femeninos se establece en 2,24 metros.

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Año 1895, Holyoke (Massachusetts, Estados Unidos): el entrenador deportivo William George Morgan, pensando en sus alumnos de mayor edad, inventa un nuevo deporte inspirado en el baloncesto pero que requiriera menor intensidad de juego. Nacía así el voleibol -su nombre originario fue ‘mintonette’-, un deporte que se popularizó rápidamente y que, desde 1964, es olímpico.

Pero la relación entre el voleibol y el baloncesto tiene una raíz mucho más profunda: en la ciudad de Springfield, a poco más de 13 kilómetros de distancia de Holyoke, William George Morgan conoció personalmente a James Naismith, quien también ejercía como profesor de Educación Física en el Colegio de la Asociación Cristiana de Jóvenes. El nombre de Naismith resultará familiar para muchos amantes de los deportes: fue el inventor del baloncesto en 1891. La conexión espacio-temporal de ambos deportes es total.

Reglamento

Como es normal, el voleibol ha experimentado varias revisiones de sus reglas a lo largo de los años. Desde el 1 de enero de 2017 se aplican las normas aprobadas por el 35º Congreso de la FIVB (Federación Internacional de Voleibol). «El voleibol es rápido, es excitante y la acción es explosiva», resume el documento del reglamento. Los alumnos de Morgan se asustarían ante el dinamismo y excelente nivel de competición actual que ha logrado este deporte.

Entre otros apartados, el reglamento define las instalaciones y el equipamiento necesario para practicar este deporte. Respecto a la superficie, establece que el campo de juego es un rectángulo de 18 x 9 metros, rodeado por una zona libre de un mínimo de 3 metros de ancho en todos sus lados. Para las competiciones mundiales y oficiales de la FIVB, la zona libre debe medir 5 metros desde las líneas laterales y 6,5 metros desde las líneas de fondo.

La superficie debe ser plana, horizontal y uniforme. Los partidos oficiales de la FIVB solo se pueden jugar sobre una superficie de madera o sintética previamente homologada por el organismo internacional. En canchas cubiertas, la superficie del campo de juego debe ser de color claro.

Redes, antenas y postes

  • Red: Ubicada verticalmente sobre la línea central de la pista se eleva la red, cuyo borde superior se coloca a una altura de 2,43 metros para los hombres y 2,24 metros para las mujeres. La red mide 1metro de ancho y de 9,50 a 10 metros de largo (con 25-50 cm a partir de cada banda lateral), y está hecha de malla negra a cuadros de 10 cm por lado. A lo largo de su borde superior hay una banda horizontal de 7 cm de ancho, hecha de lona blanca doblada y cosida. Por el interior de esta banda pasa un cable flexible que ajusta la red a los postes y mantiene tensada la parte superior.
  • Antenas: Se consideran parte de la red y delimitan lateralmente el espacio de paso. Son varillas flexibles, de 1,80 metros de longitud, hechas de fibra de vidrio o material similar. Las antenas están ubicadas en los lados opuestos de la red y los 80 cm superiores que sobresalen de cada antena se marcan con franjas de 10 cm de colores contrastantes, preferiblemente rojo y blanco.
  • Postes: Sostienen la red y se ubican a una distancia de entre 0,5 a 1 metro hacia afuera de las líneas laterales. Tienen una altura de 2.55 metros y deben ser preferiblemente ajustables. Para todas las competiciones mundiales y oficiales de la FIVB, los postes se ubican a una distancia de 1 metro hacia afuera de las líneas laterales y deben estar protegidos con un cobertor mullido.
Partido del Eurohockey Junior Championship disputado en el campo de Tarongers (Valencia).
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