InicioPádelAsí es la nueva norma española que regula las superficies de césped artificial para pádel

Así es la nueva norma española que regula las superficies de césped artificial para pádel

La UNE 147301:2018 establece criterios de calidad y seguridad para el césped artificial con el que se equipan -o renuevan- las pistas.

¿Qué criterios determinan la calidad y seguridad del césped artificial sobre el que se disputan partidos de pádel? ¿Qué características técnicas y deportivas debe cumplir la superficie? Fabricantes, responsables de instalaciones deportivas, instaladores y jugadores ya cuentan con una norma de referencia: la UNE 147301:2018. Esta normalización técnica sirve como documento de referencia para la construcción, inspección y mantenimiento de superficies de hierba artificial destinadas a la práctica del pádel. Hasta su publicación, en España solo se contaba con el programa de homologación de Pistas de la Federación Española de Pádel.

La norma UNE 147301:2018 “Superficies deportivas de hierba artificial para la práctica del pádel” ha sido elaborada por AENOR (Asociación Española de Normalización y Certificación) tras el trabajo realizado por el subcomité 3 (Superficies deportivas) del Comité Técnico de Normalización 147. El nacimiento de esta nueva norma responde a la ausencia de una norma española propia mientras proliferan tanto la construcción de pistas de pádel como la renovación de sus pavimentos. Para su elaboración se ha considerado que es especialmente importante dotar de una referencia de calidad y seguridad para la adquisición, dotación y construcción de estos equipamientos deportivos, en ausencia de norma europea.

Diferentes tipos de ensayos

La nueva norma española UNE 147301:2018 incluye ensayos de laboratorio, ensayos in situ y ensayos de identificación de producto para el césped artificial que se usa en las pistas de pádel, de modo que se garantice que las propiedades de rendimiento deportivo evaluadas sobre el producto en laboratorio son reproducibles en la propia pista e identificadas con las fichas técnicas declaradas por los fabricantes del material.

Para el ensayo de laboratorio se analizan la función técnica y deportiva del césped artificial destinado a la práctica del pádel:

  • Función técnica:

Incluye las propiedades que aseguran que el césped mantendrá su comportamiento durante un tiempo determinado en función del medio y del uso al que va destinado. Hay que diferenciar entre función técnica de la capa soporte o subbase y del propio sistema de césped artificial. Algunos de los criterios de prueba que se realizan sobre el césped artificial son la resistencia al arranque de la fibra o filamento, resistencia al envejecimiento artificial como la solidez del color, la resistencia a tracción del filamento, la permeabilidad al agua o la resistencia de las juntas, resistencia al desgaste y resistencia a la tracción de la alfombra.

  • Función deportiva:

Engloba las propiedades del césped para disminuir el riesgo de lesiones y, al mismo tiempo, facilitar unas óptimas prestaciones del jugador en términos de rendimiento deportivo o espectacularidad del juego.

Es importante diferenciar entre dos aspectos, la interacción jugador-césped y la interacción bola-césped. Los criterios utilizados para evaluar la interacción jugador-césped son la absorción de impactos –relacionada con la capacidad del césped para reducir los esfuerzos que soporta el jugador al correr o saltar- y la resistencia a la rotación –relacionada con el agarre entre las suelas de las zapatillas y el césped-, aspectos determinantes en la seguridad del jugador. El criterio utilizado para evaluar la interacción bola-césped es el bote vertical de pelota.

Validación sobre la pista instalada

El rendimiento de una superficie de hierba artificial depende de los componentes utilizados para fabricar la superficie, pero también del modo en que son instaladas, de la intensidad de uso a la que esté sometida la superficie y del nivel de mantenimiento efectuado.

Según la norma UNE 147301:2018, los ensayos que se deben llevar a cabo sobre cada uno de los elementos de una pista instalada son:

  1. Permeabilidad al agua.
  2. Absorción de impactos.
  3. Resistencia a la rotación.
  4. Bote vertical de la pelota.
  5. Regularidad de la superficie.

Además, las propiedades físicas de los componentes de la superficie de hierba artificial se deben particularizar usando métodos de ensayo. Los resultados obtenidos deben corresponder a los valores que figuran en la declaración del producto del fabricante, más/menos la tolerancia indicada por la norma.

Garantía del fabricante o suministrador

Con el objetivo de que los responsables de las instalaciones deportivas cuenten con una garantía, la empresa fabricante o suministradora del césped artificial deberá contar con un informe de laboratorio que certifique que el césped cumple con los requisitos especificados en la norma UNE 147301:2018.

Se debe adjuntar además una ficha técnica del producto en la que se especifique la siguiente información del mismo:

  1. Masa por unidad de superficie.
  2. Penachos por unidad de superficie.
  3. Longitud de la fibra.
  4. Fuerza de arranque de la fibra.
  5. Masa por unidad de superficie, resistencia a tracción y espesor de la capa elástica (en caso de que el producto se instale con esta capa).
  6. Granulometría, forma y densidad aparente de la arena.
  7. Cantidad de arena que se instala en el producto (en kg/ m2)
  8. Material que compone la fibra.

Referencia de calidad

Las normas “UNE” o “UNE-EN” no son de obligado cumplimiento salvo que la Administración competente las haga obligatorias mediante Ley, Decreto, Reglamento o exija su cumplimiento en los pliegos de prescripciones técnicas de los proyectos de construcción o en los contratos de suministros. Pese a esta no obligatoriedad, los titulares de instalaciones deportivas -ya sean públicas o privadas- disponen así de una referencia de calidad y seguridad para la adquisición, dotación y construcción de los equipamientos deportivos.

Y es que, mediante la aplicación de las normas por las empresas fabricantes, instaladoras o constructoras y la demanda de su aplicación por los titulares de las instalaciones deportivas, los deportistas y usuarios de dichas instalaciones se benefician de la mejora de la calidad y de la seguridad de los equipamientos deportivos.

La prevención a través de la aplicación de las normas europeas es el primer paso para evitar en el futuro accidentes en la práctica deportiva y un claro compromiso con la seguridad.

Recreación de la pista de Los Llanos de Aridane con el pavimento Sportflex Super X 720 de Mondo.
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