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Seguridad en equipamientos: guía práctica para elegir canastas colgadas a techo y fijadas a pared

La norma europea UNE-EN 1270:2006 detalla cómo deben estar diseñados estos populares equipamientos deportivos. Su correcta ubicación, manejo, etiquetado y las revisiones periódicas también son claves para evitar accidentes.

Las canastas colgadas a techo o fijadas a la pared son equipamientos deportivos muy populares en recintos multideporte por la versatilidad de soluciones que ofrecen a la hora de diseñar el espacio y dónde se pueden ubicar. «Para tomar estas decisiones es muy importante contar con la colaboración de los arquitectos porque un diseño correcto puede suponer un considerable ahorro en la construcción del mismo. A la hora de establecer dónde se pueden ubicar canastas a techo o pared no se debe perder de vista la importancia de la función deportiva y, por supuesto, los criterios de seguridad», destaca Ignacio Mercado, director de Equipamiento Deportivo de Mondo Ibérica. ¿Qué norma regula cómo deben ser este tipo de canastas y qué requisitos de seguridad y documentación se deben exigir a su fabricante para no lamentar accidentes?

SEGURIDAD Y MARCO NORMATIVO

  1. Normativa y documentos de referencia

Los requisitos funcionales y de seguridad de los equipamientos para baloncesto y los métodos de ensayo se establecen en la norma europea UNE-EN 1270:2006. Esta reglamentación no es aplicable a los equipos de baloncesto utilizados por particulares, que se consideran cubiertos por la norma europea EN 71-1.

A la hora de adquirir este tipo de canastas, la mejor garantía de seguridad es que el equipamiento cuente con un certificado emitido por un laboratorio externo que acredite que cumple con esta norma europea concreta. Pero hay que tener en cuenta que en ocasiones se adquieren productos a los que se les presupone la certificación porque indican que su diseño se basa en la norma, pero eso no es suficiente: es necesario reclamar junto con la ficha técnica del producto el mencionado certificado del laboratorio externo. Además de cumplir con la normativa europea, cada fabricante puede garantizar su producto aportando cálculos de resistencia propios.

Otro documento de referencia es la guía “Seguridad en instalaciones deportivas”, elaborada por el Consejo Superior de Deportes, que también cuenta con un apartado específico para canastas.

  • Criterios de seguridad a tener en cuenta

Ubicación

Para la ubicación física de este tipo de canastas se deben tener en cuenta distintos elementos como la existencia de focos, altavoces, marcadores o pancartas, entre otros. Para su emplazamiento también hay que conocer qué otros deportes y actividades que se realizan en el mismo espacio para que puedan convivir. Pero la correcta ubicación también responde a criterios de seguridad estructurales, como la capacidad de carga de la cubierta, la posible existencia de falsos techos, la resistencia de los muros o paredes o que las canastas no interfieran con los conductos de salida del aire acondicionado, por ejemplo.

Estabilidad

Se recomienda implementar un mecanismo de seguridad antidescuelgue de la estructura y verificar las cerchas (barras interconectadas entre sí para formar la estructura). La guía de “Seguridad en instalaciones deportivas” elaborada por el Consejo Superior de Deportes también remarca que se debe revisar la estabilidad del tablero y del aro. Si se detectan anomalías en la sujeción de las partes, el equipo se debe señalizar y evitar su uso hasta su reparación. La guía recomienda que la revisión se haga de manera semanal.

Visibilidad durante el control

El sistema de regulación de la altura de la canasta o del tablero y de su posición de almacenamiento debe impedir toda modificación involuntaria durante su utilización. Las canastas a techo necesitan un conexionado eléctrico y posicionamiento del cuadro de maniobra. Cuando se vaya a realizar un proceso de ajuste, el operador debe ser capaz de ver a la vez el mecanismo de regulación y el tablero para evitar accidentes.

Sin aristas y acolchados

Todos los bordes y aristas situados hasta una altura de 2 900 mm, expuestos dentro del espacio libre de la superficie del campo de juego y no protegidos por un almohadillado, deben estar redondeados con un radio de al menos 3 mm o achaflanados. Las aristas del tablero deben estar achaflanadas o almohadilladas. Si el acolchado no se encuentra en buen estado o la canasta no dispone de acolchado se procederá a su instalación, reparación o sustitución. La guía de “Seguridad en instalaciones deportivas” recomienda realizar una revisión semanal.

Espacio libre

El espacio situado entre el tablero de la canasta y el elemento de sujeción (que varía según el tipo de canasta) debe estar libre de obstáculos.

Tablero

Los tableros deben almohadillarse. Para el borde inferior y los laterales, el almohadillado debe recubrir los bordes hasta una distancia de 350 mm desde la parte inferior; para las superficies delantera y trasera, el almohadillado debe recubrir al menos 20 mm desde la parte inferior.

Soportes del tablero

Los soportes también deben almohadillarse: la superficie inferior situada detrás de este y a una altura inferior a 2 750 mm sobre el suelo debe estar almohadillada en una distancia de 1 200 mm a partir de la cara delantera del tablero.

Aro

Debe estar fijo al armazón de soporte de manera que no se aplique directamente al tablero ninguna fuerza transmitida por el aro. En los aros basculantes no debe haber huecos entre el soporte y el aro que sean susceptibles de crear un riesgo de aprisionamiento, el mecanismo de flexión no debe de flexionar hasta que una carga estática de 1 050 N se aplique sobre el aro en el punto más alejado del tablero y, en posición flexionada, la ubicación del mecanismo de flexión y de la fijación no debe comportar huecos de más de 8 mm y el aro no debe descender mas de 30º de su posición horizontal inicial.

La red

La fijación de la red al aro debe diseñarse de tal forma que no puedan atraparse los dedos del jugador. El hueco no debe ser superior a 8 mm.

  • Documentación

La normativa establece que cada equipo de baloncesto debe ir acompañado de instrucciones de uso del fabricante, las cuales deben incluir -como mínimo- las instrucciones de montaje, manipulación, colocación y mantenimiento. Los compradores de estos equipamientos también deben exigir el marcado de que la canasta es conforme a la norma europea UNE-EN 1270:2006, en el que se indica el número de norma, el nombre, marca o identificación del fabricante, del vendedor o del importador y el año de su fabricación.

  • Revisiones de seguridad

El mantenimiento de las canastas es un requisito innegable de seguridad. Un buen plan se debe ligar a la ficha del producto del fabricante. Para las canastas se recomiendan unas revisiones periódicas para verificar su correcto funcionamiento y el estado de conservación de sus componentes. Distintos factores como la intensidad de uso, las condiciones climatológicas o el nivel de vandalismo implican realizar las verificaciones con mayor frecuencia. Si durante las revisiones se detecta cualquier anomalía o desperfecto se debe retirar o clausurar el equipamiento.

Entre otras cuestiones, en este tipo de canastas se debe revisar el correcto funcionamiento de plegado y desplegado; inspeccionar la estructura para comprobar que no existen indicios de oxidación, roturas o deformaciones; inspeccionar la fijación y el estado de la pared o techo donde está fijada y que no existen holguras; verificar que no hay elementos externos a la canasta anclados a ella…

DISEÑO Y FUNCIONALIDAD

Entre los distintos tipos de canastas que existen, la norma UNE-EN 1270:2006 detalla cómo deben ser las plegables, las fijadas a muros o paredes y las elevables a techo. Todos estos equipamientos deben contar con un tablero, un aro, una red, una estructura de soporte y un sistema de estabilidad.

La norma apunta que las canastas plegables, las fijas montadas a pared y las montadas a techo son apropiadas hasta nivel de competición de acuerdo con las normas internas de nivel FIBA y las normas de las federaciones nacionales; hasta competiciones nacionales siempre que estén de acuerdo con las normas de la federación nacional; y para entrenamientos de escuelas y clubes, tanto en interior como en exterior.

OTRAS CUESTIONES A TENER EN CUENTA

La seguridad y el diseño son factores de primer orden a la hora de tomar la decisión de compra de estos equipamientos, pero en la elección también deben tenerse en cuenta otros criterios: ¿El fabricante cuenta con certificados emitidos por entidades externas e independientes que respalden su apuesta por la calidad en sus procesos y por la seguridad de sus trabajadores? ¿Apuesta por la sostenibilidad tanto en su organización como en sus procesos productivos? ¿Está comprometido con la Responsabilidad Social Empresarial?

Entre otras garantías de calidad y seguridad que se pueden solicitar al fabricante, el importador o el distribuidor están la ISO 9001 (gestión de la calidad), la ISO 14001 (gestión ambiental) y OSHAS 18001, la norma que certifica entornos de trabajo más seguros para los trabajadores. Estas sensibilidades y la apuesta compartida con el cliente por mejorar el entorno y la sociedad son, en muchas ocasiones, las que marcan la diferencia.

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